Al cerrar los ojos, me deje llevar por un increíble sueño. Pero no era como todos los sueños, no era como todas las noches, sino como el sueño que precede al amanecer de tus ojos.

Me montaba en un cohete fantástico, tenía un montón de colores y algo dentro de mí me dijo:

¡¡ Vas aprender mucho hoy, niña!!

El cohete se empezó a mover (estaba un poco escacharrado), yo me agarre con fuerza pensando que iba para arriba, que iba a despegar, pero mi sorpresa fue cuando empezó a descender.

Al ir descendiendo, la verdad que era divertido, iba viendo las cosas al revés, veía a los demás muy grandes, las casas muy altas, los coches muy rápidos. Todo era diferente.

Pasó por nuestro lado un caracol, iba muy lento y el cohete se detuvo para que le viera. Me hizo una señal para que mirara en su caracola y un cartel se ilumino  que decía:

“Sé paciente”. Nos sonrío y se fue con su lento paso.

Seguimos descendiendo y nos sumergimos en el fondo del mar, era maravilloso, nunca antes había visto las profundidades del mar. Había muchos peces de colores.

Pasó por nuestro lado una tortuga marina que me sonrió con su carita y me hizo un guiño para que mirara en su caparazón, dónde se ilumino un letrero que decía:

“Tú eres capaz”. Más simpática y se fue nadando lentamente.

Pensé que íbamos a ir más rápido al ir cayendo, pero empezamos a ir muy lentos, disfrutando de algo maravilloso que nunca antes había visto.

Miré hacia arriba y veía el mundo de otra manera. Seguimos descendiendo y empecé a notar mucho calor entrabamos en el núcleo de la Tierra, y todo se empezó a iluminar. A pesar de un fuerte calor, no me quemaba, era más bien cálido, como un abrazo fuerte en una fría noche. El cohete me acercó a una roca para que no me quemara.

Me acerque a la caja y se ilumino al tocarla. Dentro había una gran bola en la que al mirar pude ver un letrero que se iluminaba y decía:

 “Eres maravillosa”. Y volví a dejar la bola dentro de aquella bonita caja.

Sonreí mucho ante aquel secreto que me daba la Tierra y el cohete me vino a buscar.

¡¡¡ Ahora siiii … agárrate fuerte que despegamos !!! 

2 respuestas

  1. Enhorabuena por el relato, me ha emocionado sinceramente, siguien la máxima de que todo pasa por algo…creo que no he encontrado este texto por casualidad. Me ha enganchado desde el primer momento, me ha hecho centrarme y desconectar del ruido exterior. Está lleno de pequeños detalles que transmiten mucho, especialmente el mimo con que está escrito.
    Gracias por compartir, estoy desando leer más!

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