El mundo en tus manos.

La bola giraba sin parar, no había nadie que pudiera pararla, solo una niña que entró sonriendo por la puerta y la cogió sin preguntar a nadie. ¿Cómo lo has hecho? – le preguntó un señor muy alto que estaba sentado al lado de una ventana. Simple … es una bola del mundo y me […]