PERDÓN

Que mejor que ir acabando este gran año que con el perdón.

Pero no un perdón cualquiera, no vale decir, venga perdono a todos los que me han hecho daño y ya esta, entro este año mejor sin rencores, ni celos, ni envidias…. ¿crees con eso vale? Permíteme que te diga que esto no vale de nada.

Perdonar es mucho más de lo que pensamos, pero no perdonar a los demás como tal, que al fin y al cabo puede costar más o menos, pero ¿qué pasa con nosotros?.

No crees que sería mejor si nos perdonáramos a nosotros, si así como me oyes.

El pendón sobre ti mismo, sobre tus acciones, sobre las palabras que has tenido hacia los demás, sobre como has despreciado al de al lado sin darte cuenta, sobre tu palabras en algún momento un tanto hirientes, sobre como te has tratado a ti mismo, como te hablas a ti.

Ya sabemos que todos, con la persona que más hablamos al día, es como uno mismo… y ¿qué y cómo nos decimos las cosas?, os suenan estas frases: – ¡Ay que tonto soy!, ¡qué mal lo he hecho!, ¡no me merezco esto!, ¡yo tengo la culpa!…etc.

Conocer lo qué nos decimos y cómo nos los decimos a nosotros y luego a los demás, es lo que tenemos que perdonarnos antes de cambiar de año.

Sustituir a este crítico interno que tenemos, es necesario para conocer al guia que llevamos, cómo podemos hacerlo para luego perdonarnos.

Espero que este ejercicio os valga y ayude para perdonaros a vosotros y continuar este año más positivos y llenos de energía renovada. Si lo realizas así, luego te será mucho fácil perdonar al los demás por lo que te hicieron.

Recuerda siempre, que nosotros somos los responsables de lo que nos pasa, de los que pensamos en ese momento y de lo que queremos sentir, tu erés el que decides y cómo quieres vivir tu vida.

Gracias, un abrazo.

Firma Isabel

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *